miércoles 25 de febrero de 2009

Johanna Sigurdardottir, Islandia: Primer persona homosexual que dirige el gobierno de un país


Como se ha anunciado en los medios de comunicación desde semanas atrás, la señora Johanna Sigurdardottir llegó a ser la primera persona abiertamente homosexual en dirigir el gobierno de un país. Casi al mismo tiempo en que Obama se convirtió en el primer presidente mulato de los Estados Unidos, en Islandia la señora Sigurdardottir ha llegado a ser la primer jefe de gobierno abiertamente lesbiana de la historia (digamos abiertamente, porque es muy probable que ya hayamos tenido jefes de gobierno enclosetados). La ex azafata, que anda por los sesenta y tantos, está casada con su compañera desde hace siete años.

La nueva Primer Ministra ha tomado el lugar del anterior que renunció debido a fuertes protestas por la crisis económica que está afectando al mundo, como todos sabemos. Sigurdardottir ocupará su cargo por unos meses hasta que se realicen nuevas elecciones en el país nórdico europeo. Políticamente, Doña Johanna representa al sector de centro-izquierda islandés.

Como ha afirmado John Burns en The New York Times, es interesante saber que aunque la toma de gobierno de la señora Sigurdardottir ha llamado la atención de la comunidad gay a nivel mundial, que lo ha celebrado, en Islandia la orientación sexual de la Primer Ministra es algo irrelevante. Yo considero que eso es un signo de una sociedad civilizada, donde el hecho de ser gay, simplemente, no es un asunto importante para los demás. (The New York Times, 2/2/2009, p.A6).

Aún así, creo que vale la pena celebrar este hecho que no deja de ser maravilloso para todos aquellos que anhelamos ver este tipo de cambios. ¡Felicidades Islandia!

viernes 13 de febrero de 2009

Para No ‘Meter la Pata’ con una Transexual

Ya estaba extrañando sentarme a escribir en este blog. Han sido días muy ocupados, tareas y cumplimientos que no se podían dejar pasar. Pero bueno, regreso a mi labor de escribir en este espacio de liberación, desahogo y de ponerse a pensar sobre asuntos que podemos considerar importantes.

Durante el mes de enero escribí la historia de diferentes subculturas gais. No tomé en cuenta a las (los) transexuales por una sencilla razón: todavía hay discusión sobre considerarlos “gay” o “heterosexuales” una vez que se han realizado la cirugía. Lo más correcto es llamarlos “mujer transexual” u “hombre transexual”.

En fin, lo que podemos hacer es escuchar lo que una de ellas nos puede decir sobre esto. Para este motivo, voy a presentar este video de Calpernia Adams sobre las “Preguntas que No se le Deben Hacer a una Transexual”. Según ella, estas son “algunas de las preguntas más estúpidas que le han hecho”. ¿Curiosos? Veamos cuáles son.



Malas Preguntas para Hacerle a una Transexual:

1. “Yo sé que esta está en tu lista de malas preguntas, pero de verdad quiero saber. Ese asunto de “no preguntes” no se aplica para mí. ¿Verdad?...”
Como se trata de la vida personal de otra persona, nadie debe atribuirse ese privilegio de saber la vida privada de otros.

2. “No te ofendas si te pregunto esto, pero…”
Como el inicio de la pregunta lo indica, quien hace esta consulta está consciente de que puede ofender o incomodar a la otra persona. En ese caso ¿para qué hacer esa pregunta?

3. “¿Te dolió la cirugía?”
La respuesta de Calpernia es hacerle saber a quien hace esa pregunta que hay una invento médico llamado a-nes-te-sia. Para que quede claro: a-nes-te-sia.

4. "¿Cuál es/fue tu nombre real?"
Cuando la gente hace esta pregunta, están insinuando que la verdadera identidad de la transexual es “una fabricación, una mentira, una burla, un disfraz, o una broma”.

5. "¿Puedo ver una foto tuya de antes?"
Otra mala petición. La persona que pregunta eso en realidad tiene una morbosidad por tratar de “desenmascarar” a la transexual. Es obvio que si la persona transexual decidió someterse a una cirugía fue porque no estaba a gusto con su otra apariencia. Obviamente es una etapa que ha superado y si no quiere hablar de ella, no tiene por que hacerlo.

6. Preguntar cualquier cosa relacionada con sus vidas sexuales.
La respuesta de Calpernia es que quien pregunta esto es un pervertido, y que ella no está interesada en compartir su vida íntima.

7. Preguntar cualquier cosa acerca de sus genitales.
En sus palabras, quien pregunta esto es un “desagradable e inadaptado pervertido”. Y de verdad, preguntar a otras personas sobre sus genitales es algo bastante irrespetuoso y desagradable, ¿Por qué sería diferente preguntárselo a una transexual? La pregunta más común es que si se les han “cortado” el… La palabra que se debe utilizar es “vaginoplastía”, un procedimiento quirúrgico que hace que el tejido externo del pene se convierta en un tejido interno y así formar una vagina.

8. "¿Sales con tipos gais o heterosexuales?”
Aunque los gustos personales pueden variar, es algo evidente que si a los tipos gais lo que les gustan son los hombres, y una transexual es prácticamente una mujer, es obvio que no hay una conexión entre ellos. Lo más común es que las transexuales salgan con tipos bugas (heterosexuales).

9. "¿Eres un hombre o una mujer?"
Calpernia recomienda nunca hacer esta pregunta a un ser humano, lo que se ve no se pregunta.

10. "¿Eres un travesti?"
Una transexual es una persona que se ha sometido a una cirugía de cambio de sexo. Por otro lado, un travesti es un hombre vestido de mujer. Dos cosas diferentes.

11. “Yo te tengo en mente como una mujer”.
Calpernia opina que quien dice eso, usualmente no se lo dice a otras mujeres que conoce, como su amiga a su tía. Entonces, lo que el individuo está queriendo decir en realidad es que no considera que la transexual sea una mujer. Mejor no decir nada a decir eso.

12. "He visto la película Tootsie, y sé por lo que estás pasando / He visto The Silence of the Lambs y no quiero a una transexual enseñando a mis hijos / He visto porno transexual y creo que ustedes son calientes".
Esas habladas salen de personas que se dejan llevar por etiquetas, estereotipos y prejuicios.

13. "¡Ey, yo conozco a esta persona llamada (como sea), en (donde sea), que es transexual! ¿La conoces?"
No todas las transexuales se deben conocer.

14. "¡Mi estilista es una transexual!"
¡A quién le importa! Según Calpernia, “es como decirle a algunos amigos orientales
- ¡wow, la persona que me sirvió el almuerzo era oriental!”

Esas fueron las preguntas que no se le deben hacer a una transexual, por Calpernia Adams.