viernes 12 de junio de 2009

Chavela Vargas, la Anti-Costarricense

“La tierra donde naciste, no la puedes olvidar, porque tiene tus raíces y lo que dejas atrás”. Mi Tierra, Gloria Estefan.


Yo soy de esos costarricenses que sí escuchan las canciones de Chavela Vargas. No sé cuántos seremos, pero me imagino que no muchos. Esta mañana, mientras viajaba en el metro, estuve escuchando sus canciones por mi iPod. Quienes conocen de esta sobresaliente cantante, la cual fue amiga de Frida Kahlo, Diego Rivera y José Alfredo Jiménez, y es camarada de Pedro Almodóvar, Joaquín Sabina, Carlos Fuentes y Carlos Monsiváis, saben que su música es folclórica mexicana, ranchera, no costarricense. Si conocen aún más de ella, saben que nació y pasó su niñez y gran parte de su adolescencia en Costa Rica, país que desacredita y del cual reniega. Me pensé: ¿por qué la Chavelona guarda tanto rencor por nuestro centroamericano país?

Primero lo que pasó primero. Chavela ha expresado numerosas veces que tuvo una niñez y adolescencia muy difíciles. Sufrió la separación de sus padres, y fue criada por sus tíos, que aparentemente la forzaban a trabajar siendo ella sólo una niña. Es muy posible que ella haya generalizado esa situación particular suya con la imagen general que tiene de Costa Rica. Después de haberse ido para México a los 17 años, dejó atrás a un país al que posiblemente asoció con toda esa rudeza y explotación de que fue víctima.

Ahora vamos al otro punto, su orientación sexual y la sociedad conservadora. Chavela es abiertamente lesbiana y parece que nunca se esmeró en esconderlo. Creció en la Costa Rica de las décadas de 1920 y 1930: rural, mayoritariamente campesina, súper religiosa, reaccionaria y machista. Chavela lo expresa diciendo que ninguna mujer usaba pantalones, y ella sí se los puso. Si aún hoy es un escándalo para la mayoría de gente en Costa Rica que uno viva abiertamente como gay o lesbiana, me imagino que en esos años el asunto era tipo inquisición. No culpo en esto a la Vargas. Creo que era lo mejor para ella irse de allí.

Después tenemos el asunto de su carrera. Vamos a ser sinceros. Aún hoy, Costa Rica es relativamente un país pequeño, con algo más de cuatro millones de habitantes. ¿Se podría comparar a Costa Rica con México en cuánto a las oportunidades de éxito para cualquier artista o cantante? Simplemente no. Ciudad de México representa uno de los centros de irradiación cultural más importantes de América Latina. Que la Chavela diga que está enojada con Costa Rica porque allí no pudo triunfar como lo hizo en México, me parece bastante injusto. Aunque hubiese pasado años felices en su país natal y aunque hubiese sido más aceptada por su orientación sexual, el haber tenido mayor triunfo en México era algo obvio. Además de eso, se fue demasiado joven de Costa Rica. ¿Quién iba a apreciar a una cantante de 15 ó 16 años en esos tiempos? En México se hizo famosa después de muchos años de esfuerzos, como ella misma lo acepta, y cuando ya estaba mucho más madura.

Con todo, me parece que la “dama del poncho rojo” lo que guarda son traumas y rencores de sus años en Costa Rica. Lo que necesita es sanar con ella misma y reconciliarse con su pasado, en lugar de menospreciar y generalizar a todo un país. Estos problemas la han llevado decir de Costa Rica que “pondría allí a todos los suicidas del mundo” (…) Sería un buen negocio una tienda de ataúdes”, como lo dijo en una entrevista al diario El País de España, hace un mes, con motivo de sus 90 años. También la ha llevado a decir que nació “en el fin del mundo… en Centroamérica… (y sin quedarle más que ser específica) en Costa Rica”, como lo dijo con menosprecio en una entrevista en este video (irónicamente, con acento bastante costarricense, por cierto).



Espero que “nuestra” Chavelona pueda sanar con su pasado y que deje de generalizar. Costa Rica no es la misma sociedad que ella dejó hace más de 70 años, ni todos los costarricenses somos iguales. Sería mejor que cure sus propias heridas antes de que sea ella la que tenga que comprar su propio ataúd. Lo de talentosa cantante nadie se lo quita.

Presentación en Televisión Española en 1998, donde la Vargas canta Volver, Volver, y se le une Miguel Bosé.