Mañana viernes 19 de diciembre será una fecha importante para la defensa de los Derechos Humanos. Desde el 10 de diciembre, la Asamblea General de las Naciones Unidas se encuentra debatiendo la despenalización universal de la homosexualidad, y se espera que el veredicto de votación sea dado mañana. Últimamente, la noticia que más ha hecho eco con respecto a esto ha sido la oposición del Vaticano a esta propuesta presentada por Francia. Pero vamos a ver este asunto con más amplitud. Es sabido que la posición vaticana es una de las más patéticas debido a la tradición genocida de ese estado no-democrático, que sigue reincidiendo en su postura retrógrada. Sin embargo, el asunto va más allá de los discursos trasnochados de ese reducto fascista en Roma y sus ramificaciones clericales alrededor del mundo. Para tener peso político, la iniciativa necesita el voto de al menos 60 países miembros de la ONU, y eso es lo más importante.
Esta propuesta francesa, en nombre de la Unión Europea, es más significativa por su peso político y ético que por su valor jurídico. Si se logra aprobar, esta declaración no vincularía a las constituciones de los estados miembros. Lo anterior quiere decir que, por su carácter no vinculante, no se les podría exigir a los cerca de 90 países que castigan la homosexualidad a que anulen esas leyes arcaicas. Sin embargo, una declaración de este tipo sí crearía una fuerza y una presión mucho mayor a la actual, para que Irán, Arabia Saudita (donde la homosexualidad se castiga con muerte) y países similares avancen en cuanto a derechos LGBT. Por ejemplo, en materia de relaciones internacionales, los estados verdaderamente defensores de los derechos humanos podrían exigir a los estados más atrasados (sí, quise decir atrasados) a que modifiquen sus leyes si quieren entrar dentro de tratados internacionales.
De esta manera, el voto de cada país cuenta. Hablando de países, veamos cuales son los que se han sumado a la causa por despenalizar la homosexualidad universalmente: Por Europa están Francia (obviamente), Alemania, Andorra, Austria, Bélgica, Bosnia-Herzegovina, Bulgaria, Croacia, Chipre, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, España, Estonia, Finlandia, Georgia, Grecia, Holanda, Hungría, Islandia, Irlanda, Italia, Letonia, Liechtenstein, Lituania, Luxemburgo, Macedonia, Malta, Montenegro, Noruega, Polonia, Portugal, República Checa, Rumania, San Marino, Serbia, Suecia, Suiza, Reino Unido y Ucrania. Por nuestra América Latina dan la cara Argentina, Brasil, Chile, Ecuador, México, Uruguay y Venezuela. Por el norte de Norteamérica únicamente está Canadá (sí, uno de los grandes ausentes es Estados Unidos). Por Oceanía contamos con Australia y Nueva Zelanda. Por África están Cabo Verde, Gabón y la República Centroafricana. Por el Medio Oriente sólo contamos con Armenia e Israel. Finalmente, por los países asiáticos únicamente dan la cara Japón y Nepal.
Posiblemente, mañana se decidirá la suerte de esta histórica iniciativa, que ha tenido por antecedente una propuesta similar que no avanzó mucho en el 2006 a cargo de Noruega. Como hemos visto, él número de estados que están apoyando este esfuerzo es cercano a los 60 necesarios para aprobar la propuesta. Pero sea cual sea el resultado, esto es un paso histórico. Un día esta iniciativa se considerará un pilar importante del esfuerzo humano por progresar en el camino de la civilización.